¿Qué debemos hacer si entran ocupas en nuestra casa?

okupas

La ocupación de viviendas sin autorización se ha convertido en un problema en los últimos años. Por un lado, la difícil situación económica por la que pasan algunas familias y la existencia de viviendas que han sido construidas pero que no se han entregado a sus dueños a tiempo, ha favorecido esta situación. A esto se suma un porcentaje importante de personas que encuentran una ocupación de viviendas ajenas un deporte y un reto.

En estos casos, es importante que el propietario de la casa ocupada pueda buscar un abogado de compra/venta de inmuebles, si no se trata de una vivienda habitual, o bien encontrar abogado especialista en el mercado inmobiliario, que pueda ayudar a desalojar el domicilio lo antes posible.

Qué hacer si un ocupa entra en nuestro propio domicilio

Si se produce una ocupación en la vivienda habitual, estaremos hablando de un delito de allanamiento de morada, previsto en nuestro Código Penal, que puede estar penado con prisión de hasta dos años, y si se produjera con violencia, de uno a cuatro años y una multa de seis a doce meses.

Lo primero que hay que hacer, en todo caso, y si es posible es asesorarnos por un buen abogado, presentar una denuncia en la comisaría más cercana en el menor tiempo posible. Con esta denuncia, la policía se personará en la vivienda y podrá echar a los okupas, salvo que éstos hayan cambiado la cerradura, cosa que suele ser muy habitual. En este último caso y, por desgracia, para el propietario, el desalojo llevará más tiempo y en ningún caso será inmediato.

Una vez cursada la denuncia, el proceso puede alargarse, y lo más recomendable, siempre bajo la asesoría de un abogado, es presentar una demanda judicial por “usurpación de la propiedad” y esperar con paciencia a que un juez emita la orden judicial de desalojo. Es muy importante, en este proceso, que el propietario tenga perfectamente identificados a los okupas, ya que se les llamará a declarar.

El proceso de desalojo durará alrededor de un año, o dependiendo de los juzgados, en ocasiones algo más de un año natural, aunque en muchos casos, y en pleno proceso judicial, los okupas, sabiendo que va a llegar el día que se produzca el desalojo, deciden abandonar la propiedad antes de que ese día llegue.

El coste de este desalojo ronda los 3.000 a 6.000 euros, dependiendo de los honorarios del abogado y el procurador que hayamos decidido contratar. Serán los propietarios quienes corran con los gastos ya que, en la mayoría de los casos, los okupas se declararán insolventes para poder hacerse cargo de las costas del proceso judicial.

Una “okupación” ilegal es, sin duda, una experiencia de lo más desagradable para cualquier propietario, por eso es fundamental poner una denuncia de forma urgente, y si el proceso se alarga, la mejor opción es poner el caso en manos de un buen abogado y recurrir a la vía judicial. Tardaremos más o menos tiempo en recuperar nuestra vivienda, pero la recuperaremos con toda seguridad y tendremos tiempo de olvidarnos por completo de esta pesadilla.

enero 31, 2019

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